Claves para la vendimia: recolección y el cuidado de la cepa tras la cosecha
Finales de agosto marcan el inicio de la vendimia en muchas zonas, especialmente en las variedades tempranas y en los viñedos destinados a blancos y vinos de baja graduación. Es el momento culminante del año, el que recoge todo el trabajo anterior. Pero la vendimia no es una sola decisión. Y cada una se toma de forma distinta.
Cuándo vendimiar
No existe una fecha universal. Cada parcela, variedad y objetivo enológico tiene su punto óptimo, y encontrarlo exige datos, no calendario. El seguimiento de la madurez industrial ,azúcares frente a acidez, se hace con muestreos semanales que se intensifican a dos por semana cuando se acerca el punto. En tintos, la madurez industrial no basta: hay que catar la madurez fenólica, con pepitas marrones, taninos agradables. Y sobre todo eso, el estado sanitario manda: botritis, oídio tardío o avispas pueden obligar a adelantar la fecha, porque la uva sana siempre gana a la uva perfecta.
Un consejo de campo que nunca falla: vendimiar en las horas frescas del día, especialmente en blancas y rosadas, para preservar aromas y frenar oxidaciones. Y en años cálidos, vigilar de cerca la caída de acidez: con calor, el punto óptimo puede llegar y pasarse en cuestión de días.
Cómo tratar a la cepa cuando ya has cortado
Terminada la vendimia, es tentador dar por cerrada la campaña. Error. Mientras mantenga la hoja verde, la cepa sigue haciendo fotosíntesis, y todo lo que produzca en estas semanas irá directo a las reservas de madera y raíces: los hidratos de carbono y el nitrógeno acumulados ahora son el combustible del desborre de la próxima primavera.
El programa postvendimia se resume en:
- Primero, un riego de recuperación que rehidrate la cepa y alargue la vida de la hoja; en secano, aprovechar las primeras lluvias otoñales con prácticas que faciliten la infiltración.
- Segundo, una nutrición postcosecha moderada en nitrógeno y potasio, vía fertirriego o foliar, que ayude a construir reservas; es además el mejor momento para corregir carencias de boro y zinc, los nutrientes de la floración del año siguiente, algo que correctores como Lenum Combi resuelven en una sola aplicación.
- Tercero, asegurarse de que nuestra viña no sufre ningún problema a nivel sanitario y si fuera así, tratarla para recuperarla antes de que llegue el invierno.
Tercera decisión: qué vas a hacer distinto el año que viene
La vendimia es también un examen. Si la maduración ha sido desigual, si ha faltado acidez o ha sobrado vigor, la causa casi nunca está en agosto: está en decisiones tomadas meses atrás. La uniformidad de maduración se construye con una carga de yemas ajustada, un manejo del vigor equilibrado y una nutrición sin picos. Los bioestimulantes aplicados en las fases clave del ciclo, desde el cuajado hasta el envero, han demostrado su utilidad para homogeneizar la maduración y mejorar la acumulación de azúcares y compuestos fenólicos, especialmente en años de estrés térmico. En Feroen acompañamos a los viticultores en todo ese recorrido, con programas adaptados a cada parcela.
Tres decisiones, un mismo principio: la cepa no tiene vacaciones, tiene postcosecha. Quien lo entiende así, empieza cada campaña con ventaja. Si quieres revisar tu programa de nutrición postvendimia, nuestro equipo técnico está a tu disposición.