Maíz en llenado de grano: plagas y enfermedades de la mazorca a vigilar en agosto
En agosto, el maíz recorre sus fases más delicadas: floración superada, grano en estado lechoso o pastoso y mazorcas engordando a toda velocidad. Es el momento en que se define el rendimiento final, y también el momento en que ciertas plagas y enfermedades pueden echar a perder el trabajo de meses. Para que la vigilancia sea útil, aquí van las fichas de los enemigos principales: qué buscar, dónde y cuándo actuar.
Las plagas
- Taladros (Sesamia nonagrioides y Ostrinia nubilalis): orificios en el tallo, serrín en las axilas, orugas en el interior. Las larvas perforan el tallo y pueden llegar a la mazorca, abriendo la puerta a infecciones y provocando caídas de plantas. En variedades no protegidas, el umbral de tratamiento en floración suele situarse en torno al 20-25 % de plantas con presencia. El monitoreo con trampas y revisiones semanales es la base de la decisión.
- Gusano cabezudo (Helicoverpa armigera): orugas en la punta de la mazorca, granos consumidos y excrementos que favorecen la pudrición. Ataca directamente la parte más noble de la cosecha. Revisa las mazorcas al azar en varios puntos de la parcela; la decisión depende de la presión y del destino del grano.
- Pulgón y araña roja: colonias de pulgón en hojas y panoja, y bronceado foliar con telarañas finas en el caso de la araña, que con el calor seco de agosto puede explotar en pocos días. Cuando las poblaciones comprometen la capacidad fotosintética justo en llenado de grano, cuidando siempre a la fauna auxiliar.
Las enfermedades: el daño que no se ve
Más peligrosas que las propias plagas son las enfermedades de la mazorca, muchas de ellas favorecidas precisamente por las heridas que dejan los insectos:
> Fusariosis (Fusarium spp.): pudriciones rosadas o blanquecinas en el grano. Lo más grave no es lo que se ve: produce micotoxinas como fumonisinas y DON.
> Aspergillus flavus: polvo amarillo-verdoso entre los granos, propio de años calurosos y secos. Produce aflatoxinas, las micotoxinas de control más estricto de la cadena alimentaria.
> Carbón común (Ustilago maydis): agallas azuladas y abultadas en la mazorca. Suele ser puntual, pero conviene retirar los tumores antes de que revienten y dispersen esporas.
Sobre las micotoxinas no hay negociación posible: no se ven, no se eliminan en el almacén y pueden hacer invendible una partida completa. La estrategia es preventiva ,control de insectos, variedades tolerantes, riego sin estrés y secado inmediato tras la cosecha y, para las decisiones de tratamiento con fitosanitarios, lo mejor es consultar con el departamento técnico de Feroen, que te orientará sobre las soluciones autorizadas y el momento adecuado de aplicación.
El suelo y la planta, tu primera defensa
Un cultivo sin estrés se defiende mejor. En llenado de grano, el maíz tiene sus máximas necesidades de agua: un déficit hídrico ahora reduce el peso del grano y predispone a Aspergillus. En la nutrición, el potasio mantiene la actividad fotosintética y el equilibrio hídrico, las soluciones potásicas de la gama Kalum encajan bien en esta fase, mientras que lo que hay que evitar es el exceso de nitrógeno tardío, que retrasa la maduración y ablanda los tejidos.
Agosto es el mes de la verdad para el maíz: vigila la mazorca cada pocos días, actúa solo cuando los umbrales lo justifiquen y recuerda que cada herida en el grano es una puerta abierta a hongos y micotoxinas. Lo que está en juego no es solo la cantidad: es la calidad y la comerciabilidad de toda la cosecha.